martes, 24 de junio de 2014

HOT SUR - LAURA RESTREPO



Desde hace tiempo quería leer nuevamente una obra de la escritora colombiana Laura Restrepo. Ya previamente había tenido la oportunidad de leer Delirio, la obra por la cual ganó el premio Alfaguara de novela en el 2004 y razón por la que tenía altas expectativas acerca del libro, expectativas que afortunadamente se cumplieron.

La novela gira entorno a la historia de María Paz, una inmigrante latina que viaja a Estados Unidos en busca del sueño americano y que en lugar de ello se encuentra con una pesadilla lejos de su país. La historia narra como María Paz llega al extranjero siendo una adolescente, en compañía de su hermana autista y se abre camino en medio de la comunidad latina a por medio de trabajo duro y esfuerzo. Sin embargo se presenta la oportunidad de oro de legalizar su ciudadanía contrayendo matrimonio con un amable ex policía, a pesar de que no lo ama. La idílica situación se quiebra cuando el esposo de María Paz es asesinado en medio de una vendetta por trafico de armas, así como por su cuñado que resulta ser un asesino serial en potencia. De ahí en adelante María Paz debe vivir el infierno de la correccional, la clandestinidad y un demente al acecho.

La historia se construye a través de tres lineas narrativas diferentes: la de Ian Rose, el padre en busca de respuestas, la de Cleve Rose, profesor de escritura en la correccional y la de la propia María Paz. La hechos parecen ser recopilados por una escritora o periodista por medio de la entrevista personal con Ian Rose, el diario de su hijo y la autobiografía de la protagonista.

Aunque personalmente hubiera preferido que la autora no explicara a través de títulos quien iba narrando la historia (no hay que subestimar al lector), me parece una novela magistralmente construida para mantener la tensión y atención del lector a través de sus 553 páginas (Esta es, tal vez la novela más extensa de Laura Restrepo).

He leído en otros blogs comentarios negativos acerca de la novela, principalmente fundamentados en la imagen que la obra recrea sobre el inmigrante latino como posible amenaza para su país anfitrión. Sin embargo me parece un poco dura tal posición, ya que la autora solo busca expresar la voz de cada uno de los personajes: el sentimiento de amenaza que ataca a Ian Rose al descubrir que su hijo no ha muerto accidentalmente, la del inmigrante latino que se siente menospreciado y hasta odiado lejos de casa, así como la del inmigrante que ha logrado hacerse un espacio en un lugar extraño. Probablemente los indocumentados no sean la única clase de inmigrantes en EE.UU, pero, en cualquiera de los casos, Laura Restrepo crea una imagen vívida del sentimiento de vacío y soledad que genera el abrirse paso en un lugar extraño y ajeno. 
Perséfone

domingo, 1 de junio de 2014

FERIA DEL LIBRO DE BOGOTÁ-FILBO 2014



Hace un poco más de dos semanas concluyó la Feria del Libro 2014, una cita con la lectura que casi nunca me pierdo. El “casi nunca” se debe a que no asistí cuando el país invitado fue Japón porque mis obligaciones académicas no me lo permitieron y de lo cual me arrepentiré siempre.

En esta ocasión  Perú repitió como país invitado y contó con la visita del ilustre Mario Vargas Llosa, a cuya conferencia me fue imposible entrar debido a la increíble concurrencia. Además, por lo que pude ver en los videos de aquellos afortunados que si pudieron ingresar, las sorpresas estuvieron a la orden del día para lo que debió ser una tranquila charla con un escritor de renombre mundial. El elemento sorpresa estuvo a cargo de un activista decidido atacar con algunas arengas políticas que fueron acalladas por los gritos y aplausos del auditorio, que no estaba dispuesto a dejarse robar el momento mágico con Vargas Llosa.



Debo aceptar que el pabellón del país invitado era bello pero esperaba un poco más, aunque no podría especificar qué. A riesgo de parecer superficial, me atrevo a asegurar que lo que más disfruté de este pabellón fue el pisco que por supuesto no me decepcionó. Para mi fortuna, la de mi acompañante y tres visitantes más la persona encargada de preparar nuestros tragos se equivocó en la medida del pisco “Diablo de los Andes” convirtiendo uno de mis cocteles favoritos en un “paseo por las nubes”.


También me pareció curioso el contraste entre la firma de libros del escritor colombiano Fernando Vallejo, autor de “La virgen de los sicarios” y la de la escritora  americana Becca Fitzpatrick, autora de la Saga “Hush Hush” que se encontraban en el mismo pabellón, apenas separados por unos 100 metros. Mientras los lectores de Vallejo esperaban pacientemente y de manera ordenada a que el escritor firmará sus libros, en el sector de Fitzpatrick los gritos y el desorden de la fanaticada adolescente se asemejaba a la provocada por la visita de un cantante de moda.



Entre la gente que trabaja en el medio de la lectura o escritura académica es conocido que lo más interesante de la feria no son los libros sino las conferencias y que para aquel que le gusta leer y conseguir  ciertos libros por precios módicos probablemente sea mejor una visita al centro de la ciudad. Sin embargo no puedo dejar de sentirme atraída año tras año por la visión de tantos libros reunidos en un solo lugar. La cita anual con la feria se convierte entonces en la visita largamente esperada a una dulcería, a la que no puedo dejar asistir sin comprar algunos dulces literarios para degustar durante el resto del año, de manera privada, como un placer prohibido.